Él: ¿Puedo invitarte a un trago?
Ella: En realidad preferiría que mejor me dieras el dinero

Él: Estoy seguro que podría hacerte muy feliz
Ella: ¿Por qué? ¿Ya te vas?

Él: Que dirías si te pidiera que te casaras conmigo?
Ella: Nada. No puedo hablar y carcajearme al mismo tiempo

Él: ¿Me puedes dar tu nombre?
Ella: ¿Por que? ¿No tienes tu uno?

Él: ¿Vamos a ver una película?
Ella: Lo siento. Ya la ví

Él: ¿Dónde has estado toda mi vida?
Ella: Escondiéndome de ti

Él: ¿No te he visto en otro lado?
Ella: Si. Por eso ya no voy por allí

Él: ¿Esta libre este asiento?
Ella: Si, y si te sientas también éste

Él: Hola preciosa, ¿Qué signo eres?
Ella: El de negación

Él: Hola, ¿No salimos juntos una vez? o ¿Tal vez dos?
Ella: Debió haber sido una. Nunca cometo el mismo error dos veces

Él: ¿Cómo hiciste para ser tan bella?
Ella: Probablemente me toco la parte que te correspondía a ti

Él: ¿Saldrías conmigo el martes?
Ella: Lo siento, pero me va a doler la cabeza ese dia
Él: Tu rostro hace que la gente se vuelva a mirarte
Ella: Y el tuyo hace que se le vuelva el estomago

Él: Vamos, no seas tímida. Dime algo
Ella: Ok, ¡Lárgate!